Tuesday, August 16, 2005

Oda al Chapulín



Día 17 de Agosto de 2005

Casi como por puro azar (¿pero existirá el azar?) mi inconsciente arrojó en un blog anterior un comentario que al principio me pareció adecuado como broma pero sobre el que he venido mascullando largo y tendido estos días...pensarán que el otro yo del Dr Cómic no tiene más cosas que hacer, pero es que nada impide que mientras realizas un trabajo por el que te pagan tu mente no se enfrasque en otro tipo de reflexiones, si eso no pasara sería lo más cercano a un autómata.

Cuando comenté que El Chapulín Colorado emulaba al superhéroe Atom con su pastilla de Chiquitolina no dimensioné la punta del Iceberg que esto albergaba...pues si, resulta que ese cómico imperecedero llamado Roberto Gómez Bolaños no solo le regaló a América Latina un héroe autóctono sino que traslapó las características de diversos héroes famosos para realizar una mordaz y aguda crítica del heroísmo comiquero.

Analicemos la cosa con puros contrapuntos:
- “Mis antenitas de Vinil están detectando la presencia del enemigo”...que es esto sino el sentido arácnido de Spiderman?
- “La fuerza de mi Chipote Chillón”...es palpable la asociación del Martillo de Thor
- “Mis pastillas de Chiquitolina”...como queda dicho, aquí está Atom para la DC o si se quiere Antman de Marvel
- “Más fuerte que un ratón, más noble que una lechuga, su escudo es un corazón!”...Más fuerte que una locomotora, más rápido que una bala...a quién les recuerda?
- “No contaban con mi astucia”...bueno, esta es difícil, pero quizás sea la más sutil contraposición a Batman, el mejor detective-héroe de los cómics
- “La Chicharra paralizadora”...que emula cualquier artilugio exótico que un superhéroe podría esgrimir, su asociación más cercana estaría dada hacia las “flechas truco” de Flecha Verde
- La intrusión esporádica de SuperSam, interpretado por Ramón Valdés que era a todas luces la caricatura más aguda y política que sobre Superman y el Imperialismo Norteamericano se hubiera concebido, y si lo recuerdan resulta inolvidable su arma, una bolsa con monedas.
- El mismo traje con antenitas remite a Antman de la Marvel cómics
- El Chapulín tiene un color, como lo tienen Linterna Verde, Flecha Verde, Canario Negro, Silver Surfer, Pantera Negra, etc...
- “....si voooy!”...cuando todos loe héroes sacan pecho, el Chapulín se hace el pendejo
- La confusión de frases y moralejas no cabe duda que emula las sabias frases de Kalimán (que ¡ojo!, es creación mexicana)
- Las torpes entradas del Chapulín se contraponen a las impecables entradas en escena de todos los héroes, ¿cuándo Superman ha pasado derecho rompiéndolo todo? ¿cuándo Batman se tuerce un tobillo al caer por un ventanal? ¿cuándo Hulk...bueno Hulk si vuelve mierda todo lo que se le atraviesa
- El símbolo en el pecho...como casi todo héroe que se respete, pero con nuestra autóctona y única “CH”, la marca del zorro, la herencia decimonónica de esta kriptoniana Latinoamérica
- Y queda algo que rebasa a todos los cómics hechos y por hacer...la identidad de los héroes es conocida por el espectador pero Chespirito jamás nos reveló la identidad del Chapulín, nunca lo vimos en su identidad secreta, ni como tímido reportero o playboy millonario...¿quién fue el portador del traje del Chapulín todos estos años? Aquí podría estar el Fantasma emulado bellamente, ambos son quizás los únicos héroes cuyos rostros reales son un misterio...pero honestamente me quedo con el misterio del Chapulín pues el Fantasma se hacía llamar Kip Walker...pero quién fue el Chapulín? ¿quién!!?no hay pistas, nombres falsos, nada, es un enigma único!...tampoco existe la Chapulicueva secreta o la Chapulifortaleza de la soledad, el Chapulín aparecía cuando se lo convocaba, pero no conocimos su refugio.

Siento verdadera reverencia por Gómez Bolaños y creo casi con certeza que además de ser un incansable creador de humor debe tener a su haber una muy nutrida colección de cómics, de los clásicos, que debieron darle desde muy joven las herramientas que a futuro le permitirían regalarnos esta caricatura contestataria e inmortal, el Chapulín. No me da un gramo de pena decirlo, pero lo más seguro es que llore mucho cuando llegue la noticia de su muerte, como lo harán quienes ya tienen a sus personajes escritos en la memoria y el corazón, el escudo del corazón.

1 comment:

Mónica Bernal said...

Absolutamente merecida apología al pequeño héroe latinoamericano, que además de tener virtudes dignas de ensalada, aparece conmovedor como pocos.
Es muy buena la escritura cuando combina la adulta sabiduría enciclopédica del cómic con la admiración de origen infantil.