Tuesday, March 28, 2006

Las colas colombianas

Día 28 de Marzo de 2006

En estos días ando con el estrés al máximo debido a la falta de plata y la cantidad de cuentas por pagar principiando el mes, que los servicios, que el teléfono, que la Eps, que la Pensión obligatoria, que la cuota de un préstamo, que sacar el Rut, etc...y ya que en este país parece que los empleados públicos creen que uno caga plata y que tiene todo el tiempo del mundo para hacer eternas colas me propongo a continuación hacer una pequeña guía que le permitirá al colombiano promedio salir avante de los intrincados hilos de la burocracia y la tramitomanía. Creo que algunos pensaron que el título de este post remitía a Natalia Paris o Shakira, pero no, esto trata de las colas que usted y yo hemos padecido y seguiremos padeciendo en nuestro bello país.

COMO SOBREVIVIR A LOS TRÁMITES Y VIVIR PARA CONTARLO

Lo que viene a continuación son un compendio de trucos útiles a la hora de enfrentar el báratro de la tramitología muisca, si usted querido lector no ha tenido la fortuna de pasar al menos diez años en un Lamasterio del Tibet y no ha sido entrenado por el mismísimo Dalai-Lama, tendrá que hacer acopio de energías y desarrollar facultades que rayan en lo extrasensorial si quiere salir adelante en este tortuoso camino.

1) Antes que nada recuerde que lo más importante, aquello que está por sobre todas las cosas que va a necesitar, es la virtud de la PACIENCIA. Sin haber desarrollado esta capacidad al límite de lo humano usted puede terminar padeciendo en el mejor de los casos de severos dolores de cabeza, cólicos, mareos, baja de presión. Y en la peor de las situaciones dando con sus huesos en una clínica de reposo por lo que le resta de vida.

2) Ya armado con la poderosa arma de la paciencia procure realizar un previo y minucioso sondeo de todos los papeles que se le exigirán, además de esto procure reunir cuanto papel diferente se le pase por la cabeza, si es el caso hasta la libreta de notas de primaria le puede ser requerida llegado el caso.

3) Este sondeo debe hacerlo sacrificando un día de su vida yendo personalmente al lugar. NUNCA, pero nunca haga las consultas vía teléfono ya que una de las normas de la burocracia consiste en poner en la línea de atención al cliente al empleado más inepto de la oficina quien ignora todo lo que usted necesita saber y hasta más.

4) Durante este sondeo personal no olvide solicitar información completa de los papeles requeridos al asesor más capacitado de la oficina, que es como todos saben: el portero.

5) Ya contando con las sabias sugerencias del portero usted puede checar la información con la señora de los tintos, algunos tipos que estarán haciendo cola con cara de llevar años atrapados en este círculo vicioso o con el señor que vende frituras a la salida, entre todos usted tendrá el rompecabezas completo del trámite a seguir. JAMÁS se le ocurra perder su tiempo consultando a los empleados de información ya que son igual o más ineptos que los que ponen al teléfono.

6) La segunda fase es la más intensa, en ella la virtud de la paciencia que usted debe haber desarrollado se pone a prueba. En primer lugar debe prepararse para perder no uno, ni dos, sino quizás tres días o más en el trámite que adelantará; así que si usted tiene un trabajo de oficina debe argumentar un dengue hemorrágico, un coma hepático o cualquier otra enfermedad que justifique su ausencia por toda la semana.

7) El día que vaya a adelantar su trámite procure madrugar, pero no se exceda, así usted amanezca abrazado del celador cuando despunte el alba ello no garantiza que su trámite saldrá para ese día. Sólo los ilusos o los novatos creen que la primera cola que hacen es la única que les espera.

8) Cuando se disponga a hacer cola asegúrese previamente de estar en el sitio adecuado, no faltan los funcionarios sádicos que le dejan hacer una cola de tres horas para decirle que su trámite se realiza en otra sede.

9) Las siguientes frases pondrán a prueba su paciencia y le tendrán pendiendo de un hilo si usted no sabe dejarlas pasar y resignarse a la espera:
- “Eso se le demora”
- “El sistema se cayó”
- “El encargado de esa casilla llega hasta el medio día”
- “El sistema se volvió a caer”
- “Vamos a suspender para almorzar”
- “Hoy hay paro de empleados”
- “El sistema sigue caído”

10) Por lo general la culminación triunfal de una cola que usted hizo durante siete horas será premiada con una ficha de número estratosférico que garantiza su atención en los siguientes tres días. Ante esto muéstrese agradecido con el funcionario, sonría y retírese saboreando esta victoria...saltar intempestivamente al cuello del empleado puede acarrearle en el mejor de los casos que le retiren su ficha y lo obliguen a reiniciar al final de una cola de setecientas personas. En el peor de los casos su retrato hablado aparecerá a la entrada del lugar como persona no grata y tendrá que ponerse en las manos de los tenebrosos tramitadores.

11) Si usted ha sobrevivido con éxito al proceso de hacer cola deberá enfrentar la prueba madre que consiste en soportar la ineptitud y negligencia del funcionario que lo atenderá. Existe quizás un placer colectivo por parte de estos personajes de disfrutar pidiendo papeles no requeridos para decirle con una sonrisa de escualo que debe reiniciar el proceso. Si usted fue lo suficientemente sagaz como para armarse de toda la documentación posible notará como se desencaja y oscurece el rostro del funcionario cada vez que usted esgrime los documentos que a él se le ocurre pedir.

12) Llegado a este punto no se preocupe, puede que el empleado lo mire con odio pero usted ha entrado ya en la última etapa del proceso y el funcionario tendrá la penosa obligación de atenderlo hasta el final. No faltarán las preguntas capciosas y contradictorias con las que el sujeto pretende hacerlo caer, pero si usted tiene un coeficiente promedio podrá salir adelante y neutralizarlo sin problemas.

Regla fundamental de la burocracia: “El empleado oficial es y será siempre una tapia”

13) Mientras el funcionario comienza a realizar la tarea que nunca soñó; es decir, realizar el trámite, usted puede apelar al recurso de sacar un libro y leer con calma. Pueden pasar varios capítulos antes de que el sujeto le diga que está listo su documento.

Notas complementarias:
- El proceso aquí descrito no es lineal y tiene variantes, la más angustiosa consiste en que muchos de los documentos exigidos para un trámite específico requieren que usted adelante gran cantidad de subtrámites iguales o peores que el principal.
- Escoja libros apasionantes para acompañarse en estas jornadas, los cómics también son una buena opción y no puede faltar en su avío una buena dosis de pasabocas.
- Si ve que alguna persona pierde la calma y comienza a arrojar sillas y agredir empleados procure no intervenir, esta solidaridad gremial puede acarrearle el regreso a la cola donde empezó.
- Si le solicitan documentación personal recuerde guardarla antes de que se embolate en el papelerío; es triste ver cédulas pegadas en las ventanillas que algunas personas olvidaron quizás durante la euforia que los invadió al haber culminado con éxitos su trámite. Estos pobres seres están desde ese momento atrapados en la telaraña cuando deban tramitar nuevamente sus documentos extraviados.
- No expuse aquí el caso de aquellos que dándoselas de vivos dejan todo el proceso en manos de tramitadores, estos pobres ilusos no sólo pagarán mucho más por el proceso sino que tendrán que realizar la vuelta ellos mismos cuando descubran que todo quedó mal hecho.


Bueno, y después de salir victorioso de este proceso usted puede enfrentar sin el más mínimo temor el paso por un campo de concentración Nazi, por una jornada de interrogatorio en Guantánamo, hasta podrá tomarse a bien un discurso de Horacio Serpa, pues se habrá convertido en un ser superdotado e inmune a las más crueles torturas diseñadas por el hombre: La tramitomanía colombiana.

Pregunta capciosa: El director de la DIAN argumentó hace poco que se necesita crear más de 600 empleos nuevos, pero si lo que falla es el sistema de redes ¿no sale más barato arreglar esto y evitar que haya 600 incapaces más frente a computadores con el sistema caído?

3 comments:

Bailarina said...

Ayyyy Doc, usted como siempre es el experto para sacarme una gran carcajada. Sus relatos con la tramitoMANIA colombiana, las entidades públicas y la burocracia son geniales, además de la buena narración que la acompaña por supuesto. Gracias doc y avanti, a Dios gracias logró salir vivo de esa para contarlo. Abrazos

Tita said...

Doc... no todo lo que expone lo he vevido y la verdad, no quisiera. Gracias por los adelantos y por las risas.

huevito said...

Doc GENIAL, como el manual del estudiante universitario. Doc simplemente ud puede ser el doctor comic o el doctor comico