
Día 01 de Agosto de 2006
Que mejor manera de empezar este mes y este nuevo año como blogger con la esperada reseña de la igualmente esperada película de Superman
Para los que aún no la han visto les recomiendo no leer esto pues en esta ocasión no pretendo mantener el suspenso como con X3 y voy a ir directamente al grano contándolo todo para así dejar claro el por qué de mi comentario al terminar de verla cuando mi gran amiga Rana (gracias nuevamente por esta ya segunda invitación a Cínec!) me preguntó mi opinión y sin más tuve que responderle:
“No me gustó un culo!”
A continuación expondré mis argumentos como conocedor de la saga de Superman. Debo anotar que este héroe no es de mis favoritos; sin embargo he seguido su “carrera” por así decirlo desde hace más de veinte años, es más, en mi poder reposa la primera revista de Superman con traducción en español. Era pues menester que llegara a la sala de cine con cierta comezón producto de lo que había visto en el trailer y los comentarios encontrados de quienes ya la habían visto...armado pues de este bagaje comiqueril que no me abandona así lo desee, decidí examinar la cinta con lupa de crítico.
Voy a evaluar esta nueva versión de Superman con puros contrapuntos para que no se convierta en un asunto catedrático:
PUNTOS A FAVOR:- El primer escaño que me atemorizaba era el nuevo protagonista; curiosamente viéndolo en su caracterización debo decir que el muchacho (aunque se llegue a ver más joven que Reeve y dudosamente masculino a veces) sacó adelante el rol y asumió de un modo coherente el legado actoral de Reeve.
- Obviamente Kevin (habrá que decir su apellido?) hizo un Luthor carismático y creíble que iguala e incluso supera al de Gene Hackman, se puede decir que las mejores escenas en esta película son en las que aparece él.
- Con los demás personajes ocurre el mismo fenómeno que en las primeras entregas de la saga; es decir, que cualquiera podía interpretarlos, un corbatín y tenemos a Jaime Olsen, unas canas y tenemos a Perry White y una compulsión por el riesgo innecesario y tenemos a Luisa Lane.
- Los efectos especiales son muy bien trabajados y la recreación de fenómenos climáticos, secuencias de acción y escenas de vuelo se lograron con estilo depurado.
- La inclusión de las escenas de Marlon (habrá también que decir el apellido?) son una de esas cosas que mueven a las lágrimas y la nostalgia.
- La banda sonora nueva, integrada a la original lo eriza a uno desde el comienzo, no había salida, el trabajo de John Williams para este personaje es prácticamente imprescindible.
- Se destacan escenas que rememoran la tradición del cómic y lo logrado en series como Smallville. Hay una en la que llegan a decir: “es un pájaro, es un avión..”, unas fotos que rememoran las portadas clásicas del cómic. Otra escena en la cual Kevin repite exactamente el mismo diálogo de Luthor en Superman 1 con una convicción tal que no ves a Hackman o a Spacey...ves a Lex Luthor. En otra escena Luthor se pone una peluca que por detrás nos recuerda a su padre Lionel. Y en una escena breve se ve también a Superman con su traje negro mismo que usó al revivir luego de su batalla con Doomsday en el cómic.
- Las escenas del rescate del avión, la de la balacera y las acciones del héroe para evitar que Metrópolis se desplome son trabajadas con una maestría que le recuerda a uno quien está detrás de esta película.
- Y por último, la humillada que le pega Luthor a Superman es de un tratamiento muy fiel al cómic, se siente en Lex el odio hacia el héroe con ribetes del cristianismo como la estocada en el costado y el via crusis a punta de patadas para el semidios caído.
PUNTOS EN CONTRA: (y aquí si es cierto que empieza Cristo a padecer)- De donde carajos se sacaron al supuesto sobrino de Perry White?, ¿para qué este personaje tan intrascendente y estorboso?...amén de que lo encarna el mismo bobo que hizo de Cíclope, tipo sin carisma como pocos y condenado al rol del “man al que le tumban la vieja”
- El traje de Superman tiene todos los errores del mundo, la “S” del pecho es demasiado pequeña, tiene otra “S” en el cinturón...cuando ha tenido esto el traje? Y en el colmo de la redundancia las zuelas de las botas están llenas de eses cual calzado de trabajador de finca. Pero donde tenía que ir la “S”; es decir, en la capa... nanai cucas.
- La historia nos cuenta que Superman se fue 5 años para ver si quedaba algo de su planeta natal, en tres líneas el héroe dice que no encontró nada y el cuento muere allí...que leitmotiv tan chimbo y falso! pues el cómic nos cuenta de cantidad de artefactos, personajes y hasta ciudades flotantes como Kandor que sobreviven a la hecatombe.
- Siguiendo con la historia, Lex se adueña de la fortuna de una vieja ricachona, pero en 5 años no aprovecha para limpiar su nombre y fundar Lexcorp, cosa que lo hace más difícil de vencer en el cómic pues Luthor se convierte en un hombre de respeto aparentemente honrado. Se desperdicia sinceramente esta oportunidad mostrándolo de nuevo en su faceta de villano proscrito por la sociedad...entonces ¿para que carajos en Smallville le han venido dando ese toque de villano empresarial que tan bien le sienta a Luthor en los tiempos modernos si se va a desperdiciar de este modo?
- Un punto fatal es que no exista otro villano de apoyo o al menos echaran mano del nombre de uno para ir nutriendo la continuidad de la saga...como dije hace tiempo, la inmensa galería de villanos de Superman clama por incorporarse a la historia hace rato.
- Las escenas de desastres mostrando el temblor de las cucharas y las cosas que caen aparecen tanto que ya uno ni se asusta, es un elemento del que se abusa en extremo.
- La relación entre Superman y Luisa cae en cursilerias tales como que el héroe vaya a espiarla a la casa para saber si lo quiere o no, que se encuentren en idilio volador repetitivo...yo creí que ese toque moderno de las relaciones entre ellos había quedado ya registrado con la serie “Luisa y Clark” de los noventas, allí si que iban al grano...pero en el colmo de lo absurdo, esta relación tan melosa y políticamente correcta se va al trasto con el peor punto de la cinta.
- ¡El hijo de Superman!, que es esta vaina tan pendeja...cierto es para los que conocimos las versiones anteriores que el vivo de Superman se come a Luisa en la segunda parte y le borra la memoria...pero destrozar el interés del mito con este niñito ya se sale de toda lógica...en la DC se demoraron 50 años para que al menos estos dos se casaran y hasta ahora la pareja está de un postmoderno que no implica hijos a futuro...pero ahora con este ingrediente absurdo que vendrá...Superboy, Superkid?
- La arquitectura del diario el Planeta se la podrían mandar a Batman pues es de un gótico subido que no encaja con el resto de Metrópolis...en un momento hasta creí ver la batiseñal en el cielo.
- Otra cosita bien traída de los pelos es que Superman pueda sacar el barco del mar en medio de un continente plagado de kriptonita sin que le de un mareito, pero luego cuando enfrenta a Luthor ahí si se desmaya...pruuuuffffff!; además, se les olvidó en los efectos especiales ponerle un toque más dramático a la escena en que Superman levanta el continente lleno de kriptonita. Recuerdo que en Smallville uno ve como suda y se le brotan las venas a Clark cuando se acerca a la letal piedra, pero acá solo una cara de esfuerzo, un empujón y nada más, Superman ni siquiera se despeina cuando se estrella contra el piso. Esta escena podía ser icónica en la historia del cine con un manejo más crudo y realista, así como quedó es de lo más intrascendente...es más, quedó igualita a una escena de Hulk...plagio, plagio.
- Lo peor es que después de esto hay...veinte minutos de NADA, Superman atendido puerilmente en un hospital (¿y el proyecto Cadmus donde conocen la fisonomía del héroe?...se les olvidó), no hay una confrontación final entre Superman y Luthor, solo unas frases de Superman a su hijo como supuesto legado, una despedida floja con Luisa y luego el final.
- Pero ahí no acaba todo, en una revista leí que en esta película salía Hugh Jackman haciendo de Jonathan Kent pero o me la vi cortada o me engañaron entonces pues de este importante personaje nada...es más, en Superman 1 se muestra la voz de Jonathan ayudando a su hijo a decidir: “estás aquí por una razón”...pero a Bryan se le olvidó del todo este importante recuerdo en la psiquis del héroe.
Como se puede apreciar, los puntos en contra se llevan por delante los puntos a favor y lo peor es que siento que quedan aún más puntos en contra por citar...pero mejor lo dejo allí pues ya con esto me basta para sostener mi lacónica frase inicial.
Si de revisiones heroicas se trata me quedo con Batman Begins mil veces, si de continuidad se trata me quedo con X3, si de propuestas modernas pues las dos películas de Spiderman me sirven y si me preguntan por el replanteamiento de Superman me quedo con series como “Luisa y Clark”, “Smallville” e incluso “Superboy”, ya que en ellas se fue o se va dando consistencia al mito del héroe de modo profundo y actual.
Pero lo peor del cuento es que Bryan Singer colaboró en la escritura de la historia, aquí si hay que decir que se le fueron las luces y extraño muchísimo su trabajo previo, mucho más sólido, creativo y sorprendente. Superman Returns es pues una cinta entretenida y nada más, mejor que Superman 4 eso si, pero atascada en conceptos que se creían ya superados y que hacen que uno extrañe las tres primeras partes; emocionantes, rápidas y que en cada guión confrontaban al héroe de un modo más contundente acerca de su lugar en este mundo.















Eric Magnus Lensherr Maximof: el conocido y temido Magneto fue un hombre que sufrió la persecución y la maldad humana desde muy joven, su herencia judía lo llevó a ser separado de sus padres y pasar varios años en un campo de concentración Nazi...pese a ello el joven Magnus guardaba la esperanza de mejores tiempos por venir y cuando conoció a Charles Xavier su esperanza creció solo para desmoronarse cuando su esposa y su hija pequeña fueron asesinadas por un grupo fascista. Fue en ese instante de dolor que Magnus liberó todo su potencial mutante y se convirtió en el amo del magnetismo





Linterna Verde I (Alan Scott)(1941): el original Linterna Verde adquiere sus poderes luego de sobrevivir a un atentado ferroviario en el que pierden la vida sus compañeros. Él sale indenme gracias a que es protegido por una misteriosa linterna. Cuando Alan se recupera la linterna comienza a hablar y narra su llegada a la Tierra en forma de un meteorito, su color verde significa esperanza y su misión es clara, en tres momentos dará a quien lo tenga: muerte, vida y poder.
Linterna Verde II (Hal Jordan)(1964): durante una sesión de pruebas, el piloto Hal Jordan es raptado por un rayo verde que lo lleva hasta una nave extraterrestre accidentada, en el interior lo espera un alien de nombre Abin Sur que está a punto de morir debido al choque, el alien porta un anillo y dice pertenecer a un grupo de Linternas Verdes cuya misión es proteger el universo. El extraterrestre explica a Hal que fue escogido por su temple y temeridad para recibir el anillo y la batería de poder en forma de linterna.
Durante la larga carrera de Hal Jordan surgieron otros Linterna Verdes menores que en ocasiones podían reemplazar al héroe en la Tierra cuando el tuviera una misión difícil. Aparecieron entonces Michael Collins, el afroamericano que ejerce su oficio más por haber sido escogido que porque en verdad guste de ello y Guy Gadner, un impulsivo joven que siempre buscó tener este tipo de poder pero siendo más independiente de sus jefes.
Linterna Verde III (Kyle Rainer)(1993): al morir Hal Jordan su anillo literalmente se da a la tarea de buscarse un nuevo dueño y un joven publicista es sorprendido mientras “hace del 2” en el baño por el anillo que le cae en la cabeza. Kyle adquiere casi por sorteo un poder increíble y luego es contactado y adiestrado por el único de los guardianes de Oa que escapó a la ira de Hal Jordan.
